Las vidas se tejen a partir de acontecimientos fortuitos, inusitados e incluso insignificantes —entre ellos, la existencia de la muñeca de Kokoschka— que terminan siendo cruciales en nuestros destinos, tanto como aquellos que, por la fuerza con que nos tocan, creemos que son los únicos fundamentales. En una tienda de pájaros es donde se concentran más jaulas. No hay ningún lugar en el mundo construido con tantas restricciones como una tienda de pájaros. Hay jaulas por todas partes. Algunas están dentro de los pájaros y no afuera, como la gente se imagina. Porque Bonifaz Vogel, muchas veces, había abierto las puertas de las jaulas sin que los canarios huyeran"."