A partir de un enfoque novedoso y profundamente audaz, nos propone una mirada a ratos desesperanzadora y desafiante para las relaciones comerciales y las políticas públicas, respecto de la posibilidad de tener éxito sostenido en el mundo de los negocios manteniendo un comportamiento ético. Nos recuerda en forma descarnada. " El ser humano es un animal depredador y oportunista" Sostiene que un individuo por sus propias predisposiciones biológicas, así como su condicionamiento cultural, ante determinadas circunstancias, con certeza cruzará su umbral ético para tomar las oportunidades privilegiando sus intereses, y siendo indiferente a las consecuencias que producirá en otros humanos, así como en animales y nuestro entorno natural